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Liberbank aprovecha el Día de la Educación Financiera para dar consejos sobre cómo diseñar un buen presupuesto familiar
Programa de radio de Liberbank sobre educación financiera

Liberbank aprovecha el Día de la Educación Financiera para dar consejos sobre cómo diseñar un buen presupuesto familiar

Nacional ·
06/10/2017 ·
#Educación financiera
·
PÚBLICO OBJETIVO: Público en General

 

El primer lunes de octubre se celebra el Día de la Educación Financiera, y para Liberbank es una buena ocasión para valorar la importancia que tiene aprender a gestionar de la mejor forma posible nuestro dinero, a tomar las decisiones adecuadas para que nos resulte más fácil sobrellevar la cuesta arriba del nuevo curso y, en general, todas las cuestas de esos meses que son más duros para el bolsillo.
La educación financiera es según Liberbank una herramienta necesaria que nos puede ayudar a administrar mejor nuestros recursos económicos en las diferentes etapas de la vida. En la infancia ya podemos comenzar con conceptos sencillos como el valor del dinero, para qué sirve, de dónde salen los billetes y la importancia del ahorro. Más adelante, en la adolescencia nos ayuda a ser un ciudadano más responsable, a conocer el esfuerzo que hay que hacer para obtener estos recursos y, en la madurez, la educación financiera permite a las personas planificar de la mejor manera posible sus decisiones en el entorno financiero.

En general, una buena educación financiera nos ayuda a comprender mejor la importancia de saber administrarse, de ahorrar, de tener un colchón para imprevistos, de hacer una correcta gestión de los gastos corrientes y también de realizar inversiones con prudencia y con los conocimientos necesarios. Nos ayudará a estar financieramente sanos, aportando a nuestra vida seguridad y tranquilidad. No es más sano, financieramente hablando, el que más tiene, sino el que sabe administrarse mejor y para ello una regla de oro es no gastar más de lo que se ingresa.

En estas fechas de comienzo de curso se oye lo costoso que resulta volver a la rutina y afrontar las compras de rigor, que son muchas. Ahora bien, ¿en qué meses del año nos resulta más difícil mantener un equilibrio en nuestras cuentas? o dicho de otra manera, ¿habría cuestas realmente si hubiéramos sido previsores?

La respuesta a estas preguntas está en el presupuesto familiar. Si somos capaces de confeccionar cada uno el nuestro, y cumplirlo, podremos tener un equilibrio en nuestras cuentas durante todo el año y adiós a las cuestas.

CÓMO SE ELABORA UN PRESUPUESTO FAMILIAR

Hay muchas herramientas que desde la entidad aconsejan utilizar para confeccionar este presupuesto pero ya sea con lápiz y papel, con hoja de cálculo o con aplicaciones que están en Internet ofrecidas gratuitamente por instituciones y entidades financieras, solo hay que decidir por aquella que nos resulte más cómoda y tener en cuenta algunos detalles importantes para que sea realmente útil y funcione: hay que considerar el horizonte temporal que puede ser, por ejemplo, un año, hacer revisiones periódicas para ver si se va cumpliendo y sobre todo, hacerlo sin engañarnos, pues cuando se va a elaborar un presupuesto hay que ser realistas y sinceros con nosotros mismos y no ocultar ningún gasto.

Es también interesante que a la hora de elaborarlo impliquemos a todos los miembros de la familia, para que conozcan cuáles son los gastos y nos informen de los que los demás puedan tener. Se trata de implicar a todos para poder cumplir el objetivo propuesto.

Con estas premisas, se comienza por anotar mes a mes nuestros ingresos y todos los gastos previstos, los recibos estimados, la compra aproximada y otros que son fijos y conocidos, como las cuotas de préstamos, algunos impuestos, los seguros, etcétera. Se considera también fundamental destinar algo a ahorrar, como si fuera un gasto fijo, ya que puede ser esencial en el futuro para afrontar un imprevisto o hacernos un buen regalo.

Ahora bien, si una vez elaborado se ve en la práctica que hay que ajustarlo y replantearse algunas partidas porque el gasto total es excesivo, antes de plantearse por ejemplo aumentar el endeudamiento, un buen consejo sería recortar los gastos superfluos y tratar de reducir otros como la luz, el agua, el gas, la gasolina, etc, en los que hay cierto margen si se obra con cuidado, según la entidad.

Nunca es tarde y esta es una buena fecha para comenzar el curso con buen pie haciendo un presupuesto fiel a tu economía y a tu vida ahora que sabes la importancia que tiene la educación financiera para afrontar mejor los retos que nos surgen en nuestro día a día.

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