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Salud financiera: cinco verdades que a nadie le gusta oír

Salud financiera: cinco verdades que a nadie le gusta oír

05/02/2018 ·
#Ahorro/gasto
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PÚBLICO OBJETIVO: Público en General

Salud financiera = ahorro + control de gastos + asesoramiento + planificación de la jubilación… Es normal que más de uno se sienta abrumado ante la avalancha de recomendaciones que hay que poner en práctica para asegurarse el bienestar financiero. Sin embargo, aunque la fórmula no tenga demasiado ‘sex appeal’, el beneficio económico compensa de sobra el esfuerzo.

Estas son algunas de las verdades en educación financiera más impopulares, pero también las más efectivas para mejorar la salud financiera de cada uno.

El futuro es incierto

Nadie sabe lo que va a ocurrir mañana. Por lo tanto, ninguna persona está exenta de hacer algo que supone un esfuerzo aunque luego se agradezca: ahorrar. Más de uno pondrá los ojos en blanco al oír la palabra “presupuesto”, pero es uno de los primeros pasos para llevar a cabo un ahorro efectivo. Además es una gran herramienta para mantener la salud financiera ya que muestra indicadores importantes como qué nivel de ingresos se tiene y si es suficiente para cubrir los gastos, las deudas que haya que saldar o si hay suficiente para pagar las facturas, entre otros.

Un truco para hacer que esta tarea sea más divertida y motivadora es planificar la partida dedicada al ocio o las vacaciones, destinando las distintas cantidades que se vayan ahorrando en gastos específicos, para conseguir estas metas. De esta forma, el presupuesto dejará de ser una tarea antipática que solo sirve para cubrir las necesidades del día a día y se convertirá en un pasaporte para hacer cosas apetecibles.

Si no se sabe invertir, hay que aprender

A nadie le gustan las obligaciones, pero para cuidar la salud financiera hay que mantenerse bien informado y asesorado. Si se está pensando en invertir, conviene buscar consejo profesional de un experto y hacerle todas las preguntas que sean necesarias para resolver las dudas. Sin embargo, eso no significa que la responsabilidad final sea del asesor: cada uno debe hacerse cargo de su dinero. Por eso, jamás se debe firmar algo que no se entienda, hay que mantenerse informado de cómo va la inversión y mantener el contacto con el intermediario para estar al día. Vale la pena el esfuerzo ya que una buena inversión siempre mejora los resultados financieros de una persona.

Por muy prometedora que sea la inversión, lo más conveniente es destinar a ella el excedente entre los ingresos y los gastos comunes. Cuesta desoír los cantos de sirena y los “aprovecha esta oportunidad”, pero lo más recomendable es ser paciente, eliminar las deudas y sanear la situación financiera que se tenga, antes de meterse en decisiones de inversión.

El cerebro es traicionero 

Richard H. Thaler, el último Premio Nobel de Economía, experto en economía conductual, no se cansa de repetir esta verdad algo incómoda. En sus libros, Thaler defiende que los agentes económicos son irracionales a la hora de tomar sus decisiones en finanzas y explora las consecuencias del comportamiento de las personas que afectan a sus vidas y al mercado. Por eso, Thaler propone que se diseñen políticas que ayuden en la toma de decisiones a las personas y que sirvan como una guía para alcanzar la vida que desean. Mientras tanto, lo más conveniente es mantener la cabeza fría, tomarse un tiempo para tomar cada decisión financiera, analizar los pros y contras y asesorarse antes de dar un paso que afecte a la economía personal.

¿Y cuándo llegue el retiro?

El ahorro para la jubilación es otro de los temas espinosos que afectan a la salud financiera de las personas. De nada sirve mirar hacia otro lado, pensando que todavía queda lejos o que hay cosas más importantes en las que gastar el dinero en el presente. La realidad apunta a que cada vez es más necesario establecer un plan económico de cara al retiro y complementar la pensión pública con un sistema privado de ahorro. Reservar dinero para la jubilación puede no resultar ‘sexy’, sobre todo cuando se es joven, pero contar con fondos suficientes para cubrir la jubilación es fundamental para tener una buena salud financiera en el futuro. Por ese motivo, conviene empezar cuanto antes.

Para toda la vida

Sería bonito que, con unas cuantas lecturas o algún curso acelerado de cómo mejorar la salud financiera, todo el mundo tuviera ya el nivel deseado para manejar sus finanzas sin problemas. La cruda realidad es que es un aprendizaje que no acaba nunca, por lo que siempre es bueno leer sobre temas económicos, contactar con la entidad bancaria propia o con expertos financieros que puedan servir de guía para tomar determinadas decisiones y mantenerse informado sobre cuestiones como, por ejemplo, jubilación o inversión.

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